El ser humano es un ser tan social que es incapaz de vivir cuerdo en la más absoluta soledad. Es tan estúpido que necesita a alguien para darle todo el calor que su cuerpo necesita. Pero ¿dónde estan los límites entre la locura y la cordura?, ¿quién los pone?
La gente tiende a calificar a los que piensan demasiado como locos. Califica como tales a los que tienen una visión alternativa de la vida, que al fin y al cabo es la única manera de llevarla y no hundirte en su miseria.
Pongamos como ejemplo a mi profesor de Filosofía (quién iba a ser si no un profesor de Filosofía). Sus explicaciones vienen preparadas de casa, llega con energía y recordando lo que se había preparado ya anteriormente y lo suelta todo, como si le pesase. En la "explicación" largos silencios que él utiliza para pensar son aprovechados por muchos para reirse de él, por lo bajini. Y luego, cuando trata de exponer su ideal o su filosofía, muchas cosas de las que dice son tomadas como bobadas pensadas por un chiflado.
Ahora bien, si cualquiera de esos ignorantes se pusiera a pensar un poco más a fondo sobre lo que habla, se darían cuenta de que no son tonterías ni locuras.
Pero la gente se dedica a cultivar su imágen exterior, víctimas de la globalización, y se olvidan de que el interior debe crecer al mismo tiempo que el exterior. Porque una persona que carece de inteligencia y capacidad de tomar decisiones por si misma, para mí, deja de ser persona. Es un corderito, que sige el camino balando, al igual que el resto de corderitos.
También hay que tener el cuenta que vivir en la más completa soledad no es sano. Hay que sentir en esta vida, ya sea felicidad, tristeza, dolor, alegría... hay que sentir. No podemos aislar nuestro corazón de cualquier sentimiento, y mucho menos hacerlo de todas las personas que le rodean. Por algo le llaman a esta vida la sentimental, ¿no?
Pero la humanidad está muy confundida. Se creen que los políticos y gobernadores les salvarán, cuando a estos lo único que les importa son ellos mismos y su dinero, que viene a ser el nuestro también. Estos peces gordos y, por decirlo así, la gente que está arriba de la pirámide del poder, se aprovechan de esa confusión. Por eso mismo pienso que lo correcto sería que cada uno de los seres humanos de la tierra supiensen pensar por ellos, esto no significa que no sean influenciados, pero que tengan en cuenta esa influencia, y, a parte de ella, sepan y puedan tener una idea, basada en premisas ya dichas anteriormente, repito, pero elaboradas por ellos mismos.
Así que abre los ojos, y si los has abierto ya, ayuda a los que te rodean a que los tengan abiertos contigo. Probablemente no consigas cambiar el mundo, pero sí tu mundo, y eso es valioso.
Este es mi mensaje. Salud y compañeros.

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